SOMOS REINSPIRA

El espacio Reinspira nace de una profunda vocación de servicio. Nuestros valores esenciales son la integridad, la humanidad y hacer todo con absoluta excelencia. Cada día ponemos nuestro corazón y nuestra energía al servicio de un propósito más grande que nosotros mismos.

El espacio Reinspira nace de una profunda vocación de servicio. Nuestros valores esenciales son la integridad, la humanidad y hacer todo con absoluta excelencia. Cada día ponemos nuestro corazón y nuestra energía al servicio de un propósito más grande que nosotros mismos.

Somos Mariana y Charly

La razón por la que estamos aquí hoy compartiendo contigo nace de nuestra propia historia personal.

Ambos hemos recorrido un camino lleno de experiencias que nos han impulsado a crecer, transformarnos y evolucionar. Muchas de ellas estuvieron marcadas por momentos de dolor y desafíos profundos que logramos trascender gracias a herramientas que hoy compartimos contigo, con el deseo de que también puedan acompañarte en tu propio proceso.

Con el paso de los años hemos comprendido que la verdadera transformación solo ocurre cuando existe una decisión consciente de cambiar y el compromiso de hacer el trabajo interior necesario. No somos gurús, ni pretendemos salvar a nadie. No estamos por encima de nadie. Nuestro papel es acompañar a las personas en su camino de evolución personal, ofreciéndoles herramientas y un espacio seguro para que puedan transformarse y sanar por sí mismas.

Nuestro propósito es contribuir a elevar la consciencia colectiva y, desde ahí, aportar a la construcción de un mundo mejor. Es nuestra propia historia de transformación la que nos trae hoy hasta aquí, para compartirla contigo y, si así lo sientes, acompañarte desde el amor, la autenticidad, la excelencia y la cercanía. Ese es nuestro compromiso.

Lo que hacemos cada día tiene un propósito claro: que puedas integrar herramientas poderosas de transformación en tu vida y reconectar con la mejor versión de ti mismo, esa que ya habita en tu interior.

En este camino hemos sido inspirados por referentes como Joe Dispenza, David R. Hawkins, Tony Robbins, The Breath Act, Simon Sinek y James Nestor, entre muchos otros. Porque entendemos que el aprendizaje y el crecimiento son procesos que nunca terminan.

Somos Mariana y Charly

La razón por la que estamos aquí hoy compartiendo contigo nace de nuestra propia historia personal.

Ambos hemos recorrido un camino lleno de experiencias que nos han impulsado a crecer, transformarnos y evolucionar. Muchas de ellas estuvieron marcadas por momentos de dolor y desafíos profundos que logramos trascender gracias a herramientas que hoy compartimos contigo, con el deseo de que también puedan acompañarte en tu propio proceso.

Con el paso de los años hemos comprendido que la verdadera transformación solo ocurre cuando existe una decisión consciente de cambiar y el compromiso de hacer el trabajo interior necesario. No somos gurús, ni pretendemos salvar a nadie. No estamos por encima de nadie. Nuestro papel es acompañar a las personas en su camino de evolución personal, ofreciéndoles herramientas y un espacio seguro para que puedan transformarse y sanar por sí mismas.

Nuestro propósito es contribuir a elevar la consciencia colectiva y, desde ahí, aportar a la construcción de un mundo mejor. Es nuestra propia historia de transformación la que nos trae hoy hasta aquí, para compartirla contigo y, si así lo sientes, acompañarte desde el amor, la autenticidad, la excelencia y la cercanía. Ese es nuestro compromiso.

Lo que hacemos cada día tiene un propósito claro: que puedas integrar herramientas poderosas de transformación en tu vida y reconectar con la mejor versión de ti mismo, esa que ya habita en tu interior.

En este camino hemos sido inspirados por referentes como Joe Dispenza, David R. Hawkins, Tony Robbins, The Breath Act, Simon Sinek y James Nestor, entre muchos otros. Porque entendemos que el aprendizaje y el crecimiento son procesos que nunca terminan.

Mariana Rojo López

Mi aprendizaje de vida ha sido aprender a confiar en mi propia voz

Durante muchos años mi mundo fue mental, estructurado, lógico. Me gradué como Licenciada en Informática y aprendí a resolver problemas desde la mente. Me gustaba entender cómo funcionaban las cosas. Ordenarlas. Encontrar soluciones.

En 2002 dejé Argentina y me mudé a Tenerife. Ese cambio externo inició un proceso interno mucho más profundo.

En 2011 comencé mi camino espiritual: Reiki, Péndulo Hebreo, Sanación Pránica, Ayurveda, Yoga, Meditación… cada formación me abría una puerta. Más adelante llegaron el sonido, la vibración, la hierbería, la tradición ancestral. Sentía que estaba recordando algo.

Durante diez años combiné la informática con la terapia holística. Vivía entre la mente y el alma. Hasta que decidí elegir.

Hace cuatro años pedí una excedencia y me dediqué por completo a acompañar procesos de crecimiento personal y espiritual. En mayo de 2024 abrí mi espacio AMMATE – Volver al Ser. Fue un salto enorme. Y también un espejo.

Porque, aunque tenía formación y experiencia, dentro de mí seguía viviendo una herida silenciosa: la invalidación. Esa sensación constante de que nunca era suficiente, de que necesitaba seguir formándome para sentirme preparada.

En 2025 llegó el Breathwork. No lo busqué. Llegó a mi sala. La primera sesión fue trascendental. La respiración me llevó a estados de conciencia que jamás había experimentado. Sin sustancias. Sin nada externo. Solo respirando.

Cada sesión era un viaje distinto. Y entendí algo muy claro: esto era diferente. Decidí formarme. Me certifiqué como facilitadora integrando respiración consciente conectada, neurociencia aplicada, sonido inmersivo y terapia somática. Pero la mayor transformación no fue técnica. Fue interna.

Respirando, la herida de invalidación salió a la luz. Pude sentirla en el cuerpo. Mirarla. Sostenerla. Y empezar a resignificarla.

El Breathwork me ayudó a habitar mi lugar sin exigencia. A confiar. A reconocer que ya era suficiente.

Mariana Rojo López

Mi aprendizaje de vida ha sido aprender a confiar en mi propia voz

Durante muchos años mi mundo fue mental, estructurado, lógico. Me gradué como Licenciada en Informática y aprendí a resolver problemas desde la mente. Me gustaba entender cómo funcionaban las cosas. Ordenarlas. Encontrar soluciones.

En 2002 dejé Argentina y me mudé a Tenerife. Ese cambio externo inició un proceso interno mucho más profundo.

En 2011 comencé mi camino espiritual: Reiki, Péndulo Hebreo, Sanación Pránica, Ayurveda, Yoga, Meditación… cada formación me abría una puerta. Más adelante llegaron el sonido, la vibración, la hierbería, la tradición ancestral. Sentía que estaba recordando algo.

Durante diez años combiné la informática con la terapia holística. Vivía entre la mente y el alma. Hasta que decidí elegir.

Hace cuatro años pedí una excedencia y me dediqué por completo a acompañar procesos de crecimiento personal y espiritual. En mayo de 2024 abrí mi espacio AMMATE – Volver al Ser. Fue un salto enorme. Y también un espejo.

Porque, aunque tenía formación y experiencia, dentro de mí seguía viviendo una herida silenciosa: la invalidación. Esa sensación constante de que nunca era suficiente, de que necesitaba seguir formándome para sentirme preparada.

En 2025 llegó el Breathwork. No lo busqué. Llegó a mi sala. La primera sesión fue trascendental. La respiración me llevó a estados de conciencia que jamás había experimentado. Sin sustancias. Sin nada externo. Solo respirando.

Cada sesión era un viaje distinto. Y entendí algo muy claro: esto era diferente. Decidí formarme. Me certifiqué como facilitadora integrando respiración consciente conectada, neurociencia aplicada, sonido inmersivo y terapia somática. Pero la mayor transformación no fue técnica. Fue interna.

Respirando, la herida de invalidación salió a la luz. Pude sentirla en el cuerpo. Mirarla. Sostenerla. Y empezar a resignificarla.

El Breathwork me ayudó a habitar mi lugar sin exigencia. A confiar. A reconocer que ya era suficiente.

Charly Beautell

Mi aprendizaje de vida ha sido trascender la invalidación.

Mi aprendizaje de vida ha sido trascender la mirada ajena para encontrar la propia. Durante gran parte de mi camino, mi motor no fue el disfrute, sino el miedo a no ser suficiente y buscar la validación externa para sentirme valorado y amado. A esto se le considera un trauma con T minúscula, que en muchas ocasiones puede ser más difícil de trascender que los grandes traumas.

El peso de la responsabilidad

Como el mayor de cuatro hermanos, crecí asumiendo una responsabilidad que no me correspondía, convirtiéndome en una figura paterna desde muy pequeño. Esa necesidad de demostrar que era "capaz" me llevó al mundo del deporte de élite. Competí como profesional de golf, estudié en Estados Unidos con una beca y, por pura inercia, salté al mundo empresarial como director de campos de golf, liderando equipos de más de 50 personas.

El "sueño" que escondía un vacío

Desde fuera, mi vida parecía perfecta: un puesto de lujo, coche de alta gama, una vivienda espectacular y un sueldo envidiable. Tenía todo lo que la sociedad define como "éxito", pero por dentro me sentía completamente vacío. Nada de lo material lograba llenar el silencio de mi corazón.

Un día, decidí que ya no podía seguir ignorando ese vacío. Dejé atrás ese trabajo "de ensueño" y decidí mirar hacia adentro. Me formé como coach transpersonal y empecé a poner nombre a mis heridas, pero el verdadero cambio radical —mi salto cuántico— llegó con el Breathwork.

El reencuentro con el cuerpo

Siempre fui una persona muy mental y racional; vivía desconectado de mi cuello hacia abajo. Me costaba sentir y, más aún, expresar. El Breathwork fue la llave que me permitió acceder a mi subconsciente y liberar las emociones y patrones que me mantenían bloqueado en la escasez y el miedo.

Hoy, a mis 54 años, soy la prueba viviente de que nunca es tarde para empezar a vivir de verdad. Mi misión en Reinspira es acompañarte a cruzar ese puente que yo mismo crucé: el que va de la mente al corazón, del éxito vacío a la plenitud real.

Charly Beautell

Mi aprendizaje de vida ha sido trascender la invalidación.

Mi aprendizaje de vida ha sido trascender la mirada ajena para encontrar la propia. Durante gran parte de mi camino, mi motor no fue el disfrute, sino el miedo a no ser suficiente y buscar la validación externa para sentirme valorado y amado. A esto se le considera un trauma con T minúscula, que en muchas ocasiones puede ser más difícil de trascender que los grandes traumas.

El peso de la responsabilidad

Como el mayor de cuatro hermanos, crecí asumiendo una responsabilidad que no me correspondía, convirtiéndome en una figura paterna desde muy pequeño. Esa necesidad de demostrar que era "capaz" me llevó al mundo del deporte de élite. Competí como profesional de golf, estudié en Estados Unidos con una beca y, por pura inercia, salté al mundo empresarial como director de campos de golf, liderando equipos de más de 50 personas.

El "sueño" que escondía un vacío

Desde fuera, mi vida parecía perfecta: un puesto de lujo, coche de alta gama, una vivienda espectacular y un sueldo envidiable. Tenía todo lo que la sociedad define como "éxito", pero por dentro me sentía completamente vacío. Nada de lo material lograba llenar el silencio de mi corazón.

Un día, decidí que ya no podía seguir ignorando ese vacío. Dejé atrás ese trabajo "de ensueño" y decidí mirar hacia adentro. Me formé como coach transpersonal y empecé a poner nombre a mis heridas, pero el verdadero cambio radical —mi salto cuántico— llegó con el Breathwork.

El reencuentro con el cuerpo

Siempre fui una persona muy mental y racional; vivía desconectado de mi cuello hacia abajo. Me costaba sentir y, más aún, expresar. El Breathwork fue la llave que me permitió acceder a mi subconsciente y liberar las emociones y patrones que me mantenían bloqueado en la escasez y el miedo.

Hoy, a mis 54 años, soy la prueba viviente de que nunca es tarde para empezar a vivir de verdad. Mi misión en Reinspira es acompañarte a cruzar ese puente que yo mismo crucé: el que va de la mente al corazón, del éxito vacío a la plenitud real.

Así Nació Reinspira

Dos caminos, una misma misión

En Reinspira, no solo compartimos una metodología; compartimos una transformación de vida.

Venimos de mundos aparentemente opuestos: Mariana, desde la precisión de los algoritmos y la profundidad de lo ancestral; y Charly, desde la alta dirección empresarial y la exigencia del deporte de élite. Sin embargo, ambos nos encontramos en el mismo punto de saturación: ese vacío que aparece cuando vives desconectado de tu esencia y buscas fuera algo para que te llene por dentro, y esto no funciona así.

¿Por qué lo hacemos juntos?

Decidimos unir nuestras fuerzas porque entendemos que la verdadera transformación no es solo mental, sino física y energética. Al certificaros juntos en el método de The Breath Act, descubrimos que la suma de nuestras energías —la sensibilidad holística y la estructura profesional— crea un espacio de seguridad y potencia único para nuestros clientes.

Nuestro nombre, Reinspira, nace en una conversación informal con un querido amigo. Buscando formas de transmitir lo que queremos aportar al mundo, surgió el juego de palabras entre Respira e Inspira.

Nuestra misión es simple: Inspirarte a respirar para evolucionar. Recordarte que ya tienes la herramienta más poderosa para sanar, liberar y expandir tu conciencia. Solo tienes que volver a respirar y conectar con la esencia que ya habita en tu interior.

Así Nació Reinspira

Dos caminos, una misma misión

En Reinspira, no solo compartimos una metodología; también compartimos una transformación de vida.

Venimos de mundos aparentemente opuestos: Mariana, desde la precisión de los algoritmos y la profundidad de lo ancestral; y Charly, desde la alta dirección empresarial y la exigencia del deporte de élite. Sin embargo, ambos nos encontramos en el mismo punto de saturación: ese vacío que aparece cuando vives desconectado de tu esencia y buscas fuera algo para que te llene por dentro, y esto no funciona así.

¿Por qué lo hacemos juntos?

Decidimos unir nuestras fuerzas porque entendemos que la verdadera transformación no es solo mental, sino física y energética. Al certificaros juntos en el método de The Breath Act, descubrimos que la suma de nuestras energías —la sensibilidad holística y la estructura profesional— crea un espacio de seguridad y potencia único para nuestros clientes.

Nuestro nombre, Reinspira, nace en una conversación informal con un querido amigo. Buscando formas de transmitir lo que queremos aportar al mundo, surgió el juego de palabras entre Respira e Inspira.

Nuestra misión es simple: Inspirarte a respirar para evolucionar. Recordarte que ya tienes la herramienta más poderosa para sanar, liberar y expandir tu conciencia. Solo tienes que volver a respirar y conectar con la esencia que ya habita en tu interior.

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